miércoles, junio 25, 2008

Cualquiera se despista aquí.

Se va uno unos días a Valencia y resulta que al regresar se encuentra que su comentario genera hasta artículos de opinión en la Gaceta de Salamanca. O yo ya no se escribir o bien se me entiende muy mal. Yo decía que me unía al grupo de aquellos que entendemos que al torero de Galapagar hay que valorarlo por lo que hace en el ruedo, además apostillaba que el día 5 me había gustado mucho en su segundo toro y estaba más que contento con haber presenciado dicha actuación. En lo referente al día 15 solo decir que yo no voy a la plaza a ver eso, ni mierda toros que no sirven ni para rabo en Toribio, ni ver a un tío inmolarse ante 24.000 a cuanta de un misticismo que no entiendo. Mire usted si el toro no vale eche usted a su veedor que es quien lo ha escogido. En el caso de que su veedor sea usted mismo, como parece ser el caso, busquese un buen profesional. Y limitese a darle dos por bajo y recetarles una buena estocada, no dos navajazos, y otro día será.
Pues bien el cenutrio ese que sigue sin cumplir con el tratamiento, y si lo cumple que se lo cambien pues la efectividad es nula, entendió que ahora nos hemos echado en brazos nada más y nada menos que del juntaletras a quien "el bicho" dedico aquella fábula memorable de "La Lirio". Y ahora somos nosotros los encargados de pedir el rabo, pues eso que demencial y que el tratamiento o no lo sigue o no funciona.

Por otro lado algunas de sus perlas;
En algún sitio le he leído que regaló su entrada para la corrida de Morante en las Ventas. Pues no señor la revendió, por dos bocadillos de jamón de -Jabugo, una botella de rioja reserva, una botella de J&B y todo esto le fuera llevado y entregado en la habitación del hostal donde se alojaba. Todo por que como se había emborrachado el día anterior sus piernas, ni su cabeza, le permitian levantarse. Los abusos le tienen muy decrépito. Y eso, que revendió la localidad pues si contamos el valor de la mercancia y el taxi de llevarlo hasta su hostal la suma cuadruplico con mucho el valor de dicha localidad.

También le he leído llamar a mi amigo Mariano músico fustrado, ya le hubiera gustado a él haber estado tanto tiempo como lo estuvo Mariano en la lista de superventas. Y para colmo que manda a dormir al personal a fondas con chinches. Que yo sepa la agencia que le facilitó ese alojamiento a precio reducido, lo hizo así por que este señor pidió que así fuera diciendo que a él no le importaba aún cuando varios le aconsejamos que no era buen sitio. Pero claro a alguien tan poco aficionado hablar del dinero de los demás como es este personaje, que más le daba el coste de la habitación. Por cierto, la proxima vez vaya usted al Dª Petronila sin llamar a los supuestos amigos para que le coloquen y ya verá como no hay chinches.

Tengo más pero sería aburriros con tanto desvarío.

El domingo entré al coso de la calle Xativa en la capital valenciana, se anunciaban tres y novillos de Pedrés. En el segundo ya sobrero incluido perdí la paciencia y me largue de allí. No comento nada pues nada hubo que comentar.

2 comentarios:

betialai dijo...

Los trastornos bipolares, la ciclotimia, los episodios de esquizofrenia paranoide suelen ser lamentables y hay que compadecer no sólo a quienes los padecen, sino a los seres cercanos que, a menudo, sufren un auténtico calvario.

Cuando, como en este caso, van asociados a una marcada ologifrenia, un coeficiente intelectual por debajo del límite, los resultados saltan a la vista: analfabetismo, incapacidad para contextualizar, carencia de sentido del humor, fijaciones obsesivas, distorsiones delirantes y grotescas de la realidad...

Antes, a estos pobres desgraciados, se les recluía en frenopáticos, no porque se pudiese hacer demasiado por ellos sino, más bien, para aliviar en lo posible a su entorno. Ahora la tendencia es el dejarlos sueltos. En fin, cosa de los tiempos y las modas,

Anónimo dijo...

Ahora el cenutrio intenta dar su versión de lo que ocurrió pero como miente tanto, vamos que no hace mas que mentir, nadie se la creerá. Como le van a creer si en el mismo artículo inventa historias sin pies ni cabeza y ya es conocido como un embustero patologico. Pues ha conseguido lo que buscaba, que nadie le crea ni le respete.
Gallego